Planta trepadora perenne de tallos leñosos, vigorosa y de follaje denso con hojas de un color verde oscuro brillante. Su mayor atractivo es su espectacular y prolongada floración, produciendo numerosos racimos de flores tubulares en forma de trompeta, generalmente de color blanco o rosa pálido con el centro (gola) de un intenso tono rosa rojizo o purpúreo.
Nombre científico: Pandorea jasminoides. Nombre popular: Bignonia blanca, Pandorea, Jazmín de Pandorea, Bignonia jazminoide.
Familia: Bignoniaceae
Origen: Regiones subtropicales y templadas del este de Australia (principalmente Nueva Gales del Sur y Queensland).
Tamaño: Es una trepadora de crecimiento rápido. Si cuenta con un soporte adecuado en el exterior, sus guías trepadoras pueden alcanzar fácilmente entre 4 y 6 metros de altura o longitud.
Riego: Moderado. Requiere riegos regulares durante la primavera y el verano para mantener el sustrato ligeramente húmedo, pero sin llegar a encharcarlo. Una vez que la planta es adulta y sus raíces están bien establecidas, adquiere una buena tolerancia a periodos breves de sequía.
Luz: Sol directo o alta luminosidad. Para florecer de manera masiva y espectacular necesita recibir varias horas de sol directo al día. Puede adaptarse a la semisombra, pero en esa ubicación la cantidad de flores disminuirá notablemente.
Temperatura: Climas templados y cálidos. Su rango ideal está entre los 15 °C y los 25 °C. Aunque tolera el calor intenso, es sensible a las heladas fuertes; puede soportar fríos ligeros y esporádicos de hasta -3 °C, pero si las heladas son continuas perderá sus hojas y sufrirá daños graves.
Pet friendly:Sí. A diferencia de otras trepadoras populares, la pandorea no se considera una planta tóxica para perros ni gatos, por lo que es una opción segura para colocar en patios y jardines familiares.
Consejo: Esta planta es una trepadora por enroscamiento de tallos y no posee zarcillos ni raíces aéreas para pegarse sola a las superficies lisas. Por lo tanto, es indispensable que le proporciones un soporte inicial (como alambres, guías o una malla) y vayas amarrando o entrelazando sus tallos jóvenes para ayudarla a trepar por donde tú desees.